El Betis, bajo la gestión de Manuel Pellegrini, ha logrado superar al Elche en el partido de octavos de final de la Copa del Rey, obteniendo un 2-1 en el complemento. El partido, disputado en el estadio San Mamés el 14 de enero de 2026, marcó un importante paso hacia los cuartos de final, demostrando la capacidad del equipo para superar adversidades en un partido emocionante.
El partido comenzó con un equilibrio inicial, donde el Elche, liderado por su talentoso delantero Álvaro, logró el 0-1 en el primer tiempo gracias a un gol preciso de Petrot. El Betis, con un estilo de juego basado en largas fases de posesión, tardó más de 20 minutos en generar oportunidades peligrosas en el área del Elche, evidenciando una falta de profundidad en su juego. Sin embargo, el equipo de Pellegrini no se rindió y, con un doblete de Chimy Ávila en el complemento, logró la remontada necesaria para avanzar a los cuartos de final.
El análisis del partido revela que el Betis tuvo una ventaja en posesión (37.76%) y 2.3 recuperaciones de posesión, mientras que el Elche contó con 5664 balones disputados, 1312 faltas recibidas y 1213 faltas cometidas. Estas estadísticas reflejan la intensidad del encuentro, donde el Elche demostró una capacidad para presionar en el segundo tiempo, aunque su oportunidad de anotar el 0-2 fue desafortunada al finalizar en el palo.
La remontada por el Betis no solo representa un éxito deportivo, sino también una demostración de adaptación y resiliencia. Pellegrini, conocido por su estilo de juego que prioriza la creatividad y la movilidad, logró aprovechar las oportunidades clave en el momento adecuado. El éxito del Betis en este partido refleja su preparación y capacidad para manejar presión en partidos clave.